¡IMPACTANTE! Su padre sólo debía cuidarla una noche, pero una hora después todo cambia.

Como todos podemos saber, la mejor forma en que nuestros bebés, pueden llegar a comunicarse con nosotros, es llorando, debido a que al ser tan pequeñitos, es la única forma que han podido encontrar, para poder comunicarse directamente con nosotros, en el momento en el que les esté sucediendo algo.

Es muy lamentable decir, que hay muchos adultos, que aún no han podido entender esas parte en los pequeñitos,  o mejor digamos, que no disponen de esa paciencia, que realmente necesitamos para poder cuidar a un bebé, por lo que suelen hacerle cosas mala, a estos pobres bebés,  que son tan frágiles, y delicados a la misma vez, dejándoles así unas consecuencias muy terribles.
 

Es penoso, decir, que los mismos padres, son los primeros que acuden, a estos métodos agresivos, como le ha pasado a una niña, que le vamos a comentar a continuación, todos los detalles, pero lo grande, es que su madre nunca había imaginado, que la vida de su pobre hija iba a estar en peligro,  ya que era su propio padre, quien la estaba cuidando.

El nombre de la bebé era, Cheyenne Rae Owensby, esta niña era sumamente hermosa, y a su misma vez, encantadora, ella había sido sumamente feliz, pues apenas tenía solo unos 8 meses de edad, el día en que su madre, había decidido dejarla, para que el padre la atendiera. La madre había salido de su casa, muy confiada, ya que la había dejado con su padre, pero, nunca imaginó, que una hora más tarde, iba a recibir la peor llamada de su vida.

La pobre Cheyenne, no podía respirar, su corazoncito, ya no se encontraba latiendo, por lo que inmediatamente decidieron tal hospital más cercano, mediante un helicóptero.

La pequeña, estaba sufriendo un derrame cerebral, su madre Amy, se encontraba muy desconsolada, y destrozada a la vez, pero al momento en el que llegó al hospital, las noticias, no habían sido para nada buenas, pues los doctores, ya no podían darle esperanza, y en caso de que sobreviviera, iba a quedarse en un estado vegetal. Pero su cabeza daba vueltas y vueltas, ya que no podía explicarse a sí misma, como pudo haberle pasado algo así a su pequeña.

La madre, solo decía, lo desconsolada que se había sentido, pues solo le pedía a Dios, que se la llevara a ella en lugar de su hija. Pero el momento, en el que ella llegó a sufrir más, fue cuando la pudo ver, que estaba llena de vendas, y tenía unas botellas de suero por todos lados, y una de sus dos piernitas estaba negra, por un coágulo.

Las cosas, cada vez más se iban empeorando, pero minutos más tarde, la madre recibió una llamada, era la policía, y les explicaron, que su esposo James, les había confesado, que la bebé había llorado bastante, que llegó al extremo de tener que sacudirla fuertemente.

Eso la destrozó mucho más, ella explicaba, que su primer amor, el compañero de universidad, el hombre que ella ama con todas sus fuerzas, el hombre que había compartido 10 años de su vida, haya llegado al extremo de hacerle algo así a su propia hija. La madre, estaba aún peor, su corazón estaba roto en pedazos, ya que también el padre, fue condenado, a unos 20 años de prisión.

Mientras, que la pequeña, se debatía, entre la vida y la muerte, y su madre nunca pudo acercarse a ella, debido a que cualquier tipo de alteración, podría haber sido fatal para todo su cerebro. Los doctores se vieron en la obligación, de tener que quitarle la mitad del cerebro a la pobre niña, y los mismos afirmaron que no iba a pasar de una noche. Pero nunca les pudo haber pasado por la mente, lo que realmente iba a pasar después.

Hoy día, podemos decir, que por obra y gracia de Dios, pudo haber pasado un gran milagro, y rechazando todos los pronósticos médicos, la niña llega a despertar un día. Al inicio, la mitad de su cuerpo, se encontraba totalmente inmóvil. Mientras fueron pasando los días, la niña, se había llenado de unas cirugías, le dieron muchas terapias, y también, tenía muchísimas citas médicas, y como podemos imaginarnos, la misma pasó por muchísimos retos, que para una pequeña así, no podían haber sido nada fácil. Por gracia de Dios, hoy en día la niña vive, y está por cumplir sus 4 añitos.

En el 2015, luego de haber pasado unos 3 años, de esa pesadilla tan horrorosa, su mamá se llena de alegría y decide compartirnos esta hermosa foto de su bebé, en una página, que ha sido especialmente creada para la niña, que le pusieron por nombre, Prayers for Cheyenne Rae. Y a la par un hermoso mensaje, mostrando lo hermosa que está la bebé.

A su misma vez, la madre había expresado, lo agradecida que estaba con Dios, por permitirle que su hija estaba con ella, y que cada día más, pues se iba mejorando. Ella misma decía, que Dios le había mostrado, que cuando oramos con Fe, todos los milagros pueden ocurrir.

Esta hermosa beba, se puede decir, que ha sido un milagro de Dios, para su madre, por lo que esta madre, ha decidido dejarte un mensaje en este día:

“Que nunca te pase por la mente, llegar a sacudir un bebé, pero a ti madre, debes de tener muchísimo cuidado, con quien dejas a tus hijos” sin importar si es familiar o no, pues ya has conocido mi historia.

Pues, esas fueron, las palabras que tenía para usted la madre de la menor.