4 consejos FÁCILES e INFALIBLES para que tus hijos sean ORDENADOS.

Ser ordenados es una habilidad que se adquiere como valor desde que somos pequeños, aunque algunas personas ya son ordenadas por naturaleza. Si deseas inculcar el hábito del orden en tus hijos, sigue estos consejos.

El orden es una cualidad positiva en las personas. Ser ordenados es una habilidad que se adquiere como valor desde que somos pequeños, aunque algunas personas ya son ordenadas por naturaleza. Si deseas inculcar el hábito del orden en tus hijos, sigue estos consejos.

1. Educa con el ejemplo. El primer paso para que tus hijos sean ordenados, es que tú lo seas. Si los niños ven que en la casa no hay una conducta de orden o un conjunto de normas a seguir, será muy difícil que ordenen cuando tú les digas que lo hagan. No se trata sólo de obedecer por obedecer, sino de que la conducta de obediencia esté ligada a un hábito diario. Si mamá y papá son ordenados en sus cosas personales y en el hogar, es probable que los pequeños imiten esa conducta. Si al llegar al hogar dejas el abrigo en un lugar y al día siguiente en otro no estás dando un claro mensaje. Los niños son muy estructurados en algunas conductas y si siguen un patrón determinado habitualmente estarán en condiciones de adecuarlo para su vida adulta.

2. Responsabilidades asignadas. Es importante que cada miembro de la familia tenga su tarea. Puedes elaborar una lista donde cada uno tenga su labor diaria. Cuando son pequeños pueden comenzar por ayudar a retirar los platos de la mesa, o guardarlos. Luego, pueden tener como tarea diaria darle de comer al gato, o pasear al perro. ¿Has escuchado la frase: “no le brindes el pescado, sino enseñale a pescar”? Brindando las herramientas necesarias acordes a su edad, el orden en su vida cotidiana será cuestión de buenos hábitos y fluirá normalmente.

3. Explicar las ventajas del orden. Es necesario que los niños entiendan el por qué del valor de ser ordenados. No se trata de un capricho sino que tiene sus ventajas. Es bueno que sepan que el orden no sólo trae prolijidad desde el punto de vista estético, sino que cuando las cosas están ordenadas es más fácil encontrarlas. Cuando mis hijos buscan un juguete siempre les digo: “¿Vieron qué importante es guardar luego de jugar? ahora podremos encontrarlo”.

4. Establecer reglas en la familia. Para lograr un correcto orden cotidiano es indispensable que existan reglas en el hogar, no sólo para los niños sino para todos los miembros de la familia. Por ejemplo, que la ropa sucia tenga su lugar, que cuando llegamos el abrigo lo colguemos en algún lugar determinado, que si usamos una taza la dejemos en el lavabo o la guardemos, los desperdicios se tiran en el tacho de basura, etc. Todo hábito de orden que comienza en la niñez se prolonga en la vida adulta.
 
Todo lo que se haga en la niñez se aprende de mejor si es jugando, así que si quieres que tu hijo aprenda rápidamente a ser ordenado puedes comenzar desde muy pequeño a enseñarle a guardar sus juguetes mientras cantan la canción “A guardar, a guardar, cada cosa en su lugar”. Por otra parte, no intentes que tus hijos sean obedientes en base a gritos y regaños; más bien intenta que todo lo que haga lo haga por iniciativa propia, y para ello no hay nada como el ejemplo. Motiva a tu hijo a través de frases como ” mira qué bien ha quedado”, “sabía que podías hacerlo”, y lograrás resultados más que positivos.